Los laboratorios biológicos de Estados Unidos en Ucrania de los que nadie nos habla

Solamente hay dos medios que quisieron informar: Rusia Today y Sputnik, hoy censurados en Europa

En el momento en que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anuncia una medida considerada inconstitucional por expertos juristas como Joaquín Urías, sobre la prohibición de emisión de las cadenas Rusia Today o Sputnik en España, nos asomamos para conocer qué tipo de información han publicado que pudiera resultar «sensible» a la opinión pública.

Precisamente, ayer, el comunicador Julio Ariza señalaba a través de su cuenta de twitter que la embajada de Estados Unidos en Ucrania había eliminado de su página web una información relativa a los 11 laboratorios biológicos financiados por el Pentágono en Ucrania.

Precisamente, si buscamos información al respecto, comprobaremos que los medios que habían informado sobre esta cuestión eran, precisamente, los dos medios «demonizados» por la Unión Europea esta semana, y censurados como medida preventiva: Rusia Today y Sputnik.

Rusia Today señalaba en el año 2015 cómo un periodista ucraniano, Alezandr Rogers había publicado una investigación que afirmaba que «El Pentágono crea laboratorios biológicos secretos en Ucrania». Una noticia que todavía puede leerse pulsando aquí. 

La pieza señala que «En la ciudad de Merefa, en la región de Járkov, se está construyendo un depósito para investigar y conservar patógenos animales extremadamente peligrosos, escribió el periodista ucraniano Alexandr Rogers en el portal ukraina.ru. El proyecto es de la empresa estadounidense Black & Veatch Special Projects Corp. y lo está financiado el Departamento de Defensa de EE.UU., denunció.»

Continúa la información apuntando que «En la propia ciudad de Járkov, situada a unos 30 kilómetros de la frontera con Rusia, se creó un laboratorio secreto, añade el periodista. De acuerdo con sus datos, la instalación está situada en los sótanos del Instituto de Medicina Experimental Clínica y Veterinaria y todos sus empleados son extranjeros, mayormente estadounidenses. «Encubierta bajo la apariencia de un laboratorio de investigación de patógenos de peligro extremo y la elaboración de vacunas, EE.UU. tiene planeado crear una base militar biológica«, insiste Rogers.»

«La cadena Rossiya 24 decidió investigar qué hay de verdad en estas denuncias. Averiguó que los planes de construir un depósito bacteriológico en Merefa empezaron hace años, pero se suspendieron temporalmente ante las protestas de los lugareños. El proyecto volvió a arrancar tras el cambio del poder en Ucrania

«Según la información oficial que Black & Veatch presenta en su página web, la empresa cuenta con 10.000 empleados en más de 100 países del mundo. Entre sus proyectos figuran los sistemas de control de armas nucleares, el monitoreo del sarcófago de la central de Chernóbyl y un laboratorio especial en la ciudad ucraniana de Odesa. El centro científico de Odesa está operativo desde 1994. La misión que anuncia públicamente es monitorear los virus y hacer frente a los ataques de terroristas biológicos.»

La pieza informativa nos dirige además a otra, donde publican: «Laboratorios del Pentágono en Ucrania: ¿Guerra biológica encubierta contra Rusia?», una información de un año anterior, de 2014. 

La pieza señala: «El primer centro biológico en Ucrania fue inaugurado con el apoyo de Washington el 15 de junio de 2010 sobre la base del Instituto de Investigación contra la peste II Méchnikov Odessa en presencia del embajador estadounidense, John Tefft. El centro recibió un estatus que le permite trabajar con las cepas que se utilizan para crear armas biológicas.

En Ucrania se lleva a cabo el almacenamiento descentralizado de patógenos peligrosos. «¿Podría haber alguna conexión entre el trabajo realizado en este centro y el  asesinato en masa  de personas en la casa de Sindicatos en Odessa el pasado 2 de mayo?», se pregunta en este contexto el Fondo de Cultura Estratégica. Activistas locales y medios de comunicación señalaron que aquel día fue  utilizado una sustancia desconocida con fines destructivos.

Tan solo en 2013 en Ucrania fueron inaugurados con el apoyo de Estados Unidos laboratorios biológicos en Ternopil, Uzhgorod, Kiev, Dnepropetrovsk, Simferópol, Jerson, Lvov (en esta ciudad hay tres) y Lugansk, entre otros.

Hoy en día los laboratorios biológicos del Pentágono rodean a Rusia en forma de semicírculo. En 2012, con el apoyo de Estados Unidos se completó la modernización de un laboratorio biológico en Azerbaiyán. EE.UU. tiene previsto establecer centros similares en Uzbekistán y Kirguistán. Hay información de que el centro biológico en Kazajistán será encabezado por Kanatzhán Alibékov, exmicrobiólogo militar soviético, ahora ciudadano norteamericano, que emigró a Estados Unidos en la década de 1990 y entregó a los estadounidenses información secreta sobre el programa biológico militar de la URSS.»

Pero no solamente Rusia Today ha informado al respecto. Precisamente el otro medio de comunicación hoy censurado en España, Sputnik publicaba hace tan sólo unos meses la siguiente información: «China llama a Estados Unidos a revelar de qué se ocupan sus laboratorios en Ucrania y otros países».

En esta pieza informativa se señala que: «La víspera el jefe del Consejo de Seguridad ruso, Nikolái Pátrushev, aseguró que Moscú considera que EEUU está desarrollando armas biológicas en sus laboratorios situados cerca de las fronteras de Rusia y China.

«Prestamos atención al hecho de que Rusia expresó su preocupación por el desarrollo de las actividades de militarización biológica de EEUU tanto en el territorio de su propio país, especialmente en la base Fort Detrick, como en el territorio de otros Estados. De acuerdo con el ejemplo de Ucrania, citado por la parte rusa, según datos abiertos, solo en el territorio ucraniano Washington instaló 16 laboratorios», dijo el diplomático en una rueda de prensa.
Zhao cuestionó la necesidad de EEUU de «llenar el mundo con sus laboratorios» y admitió que el país norteamericano puede estar involucrado en actividades secretas, razón por la cual se opone a la creación de un mecanismo de investigación en el marco de la convención.
El diplomático instó una vez más a EEUU a adoptar un enfoque responsable, tomando en cuenta las preocupaciones de la comunidad internacional, y a «aclarar las actividades de militarización biológica de su país y de otros países».
En mayo del año pasado el medio ucraniano Ukrainskiye Novosti, citando al Ministerio de Salud del país, informó que EEUU construyó ocho laboratorios en Ucrania, donde se almacenan infecciones particularmente peligrosas.
El Pentágono proporcionó ayuda técnica a los laboratorios construidos o modernizados de 2005 a 2014, que se encuentran en Leópolis, en Transcarpatia, Ternopil, la región de Vínitsa, Jersón, Dnepropetrovsk y Járkov.
En 2019 Pátrushev denunció que Washington lanzó más de 200 laboratorios biológicos en todo el mundo, en particular, en los países vecinos de Rusia, entre ellos Georgia y Ucrania.» Añaden que «El Ministerio de Exteriores de Rusia declaró previamente que la actividad que EEUU desarrolla en el territorio de Georgia en el Centro Richard Lugar contradice los compromisos asumidos por Washington y Tiflis como signatarios de la Convención sobre las Armas Biológicas.
Rusia en más de una ocasión señaló que le preocupa la actividad del Pentágono de instalar laboratorios médico-biológicos cerca de las fronteras rusas.
En 2015, la Cancillería rusa afirmo que «bajo el techo del Centro Lugar funciona una unidad de investigaciones médicas del Ejército de Tierra de EEUU», hecho que Georgia niega.
Moscú supone que las autoridades estadounidenses y georgianas intentan encubrir el auténtico contenido de la actividad de esa unidad del Pentágono que se dedica a estudiar las infecciones especialmente peligrosas.»

 

 

 

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