De cuando Franco indultó a seis etarras condenados a muerte

Hoy se cumplen 50 años el inicio del Proceso de Burgos

El 3 de diciembre de 1970 comenzó el juicio por el asesinato del inspector de policía de San Sebastián Melitón Manzanas. El juicio fue un Consejo de Guerra Sumarísimo, presidido por el coronel de Caballería Manuel Ordavás. El juez instructor fue Nicolás Horta, teniente coronel. 

El comisario de policía de San Sebastián fue asesinado a tiros en Irún el 2 de agosto de 1968. Francisco Javier Izco, miembro de ETA, fue acusado como autor material del crimen, y otros 15 miembros de la organización terrorista fueron juzgados.

El 28 de diciembre se dictó sentencia: nueve penas de muerte contra seis de los procesados.

El 30 de diciembre de 1970, el Consejo de Ministros de Franco, acordó conmutar la pena de muerte a los seis etarras que habían sido condenados dos días antes en el juicio que recibió el nombre «Proceso de Burgos». 

Cuando se hizo pública la sentencia que condenaba a muerte a los acusados, Franco recibió mensajes provenientes del Gobierno británico, italiano, francés, alemán, israelí, suizo, sueco, belga, austriaco y noruego pidiendo indulgencia para ellos. Advertían que sus misivas no deberían considerarse «injerencias» porque la motivación era, meramente, humanitaria.

También se pronunció el presidente de Chile, Salvador Allende, a través de un comunicado que hoy recuerda La Vanguardia : «Los chilenos nos sentimos unidos a España por vínculos muy profundos y permanentes. Ello nos lleva a pensar que podemos formular este llamamiento sin temor a que sea interpretado como una interferencia indebida en los asuntos internos de su país, lo que nos da confianza a que sea escuchado».

Rafael Caldera, entonces presidente de Venezuela, también se expresó sobre el asunto y alegó «sinceros sentimientos de humanidad».

El doctor González Martín, arzobispo de Barcelona, también envió un telegrama a Franco: «Rspetuosamente suplico vuestra excelencia generoso y cristiano perdón condenados proceso Burgos. Invoco sentimientos de paz y concordia para el pueblo español y altas razones de clemencia, siempre inspirada en el Santo Evangelio de Cristo, transmitiendo también unánimes peticiones y esperanzas». Junto a él, el Consejo General del Poder General de la Abogacía, el Colegio de Abogados de Barcelona, el Colegio de Doctores y Licenciados de Barcelona y Baleares. Muestras de la multitudinaria movilización que finalmente tuvo respuesta.

El 30 de diciembre por la tarde ser recibió la noticia de los indultos.

 

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