La medidas anti-covid están acabando con otros virus según estudios estadounidenses

Pero en cambio las pantallas faciales ni las mascarillas con válvulas parecen ya suficientes, menos con las mutaciones previstas, con virus más fuertes, que se mantendrán activas más tiempo por el aire y los objetos.

Según un estudio de The Pediatric Infectious Disease Journal, las medidas de distanciamiento social están sirviendo para reducir los ingresos hospitalarios por otras infecciones respiratorias en un hospital de Australia. En total, se ha reducido un 91% los ingresos por laringitis, un 86% por bronquiolitis y un 76% por neumonía

Pero el equipo de investigadores estadounidenses ha demostrado que ni las pantallas faciales ni las mascarillas N95 con válvula sirven para evitar la propagación de la Covid-19, por lo que, advierten, su uso generalizado por parte del público podría tener efectos adversos en los esfuerzos por frenar la expansión de la pandemia.

Los resultados del estudio demostraron que, aunque las pantallas faciales bloquean el avance inicial del chorro, las gotas expulsadas se mueven alrededor del visor con relativa facilidad y se extienden por una gran área según sean las condiciones ambientales.

Por su parte, las simulaciones con mascarilla facial equipadas con una válvula de exhalación demostraron que un gran número de gotitas sin filtrar atravesaba mascarilla, reduciendo considerablemente su eficacia como medio de control del virus. Además se espera una mutación del virus diez veces peor, porque no se cree que se pueda ‘anular’ del todo a nivel mundial el que ahora se está tratando.

Exit mobile version