Collejazo de Jon Iñarritu a los «ultras» de la Guardia Civil

El político independentista vasco de EH Bildu, les recuerda que hay "4.600 medallas pensionadas, otorgadas bajo una Ley franquista".

Jon Iñarritu y Guardia Civil.

Desde 1979, los sucesivos ministros del Interior han concedido decenas de miles de condecoraciones a policías y guardias civiles por su trabajo. De ellas, 6.729 llevaban aparejada una gratificación económica vitalicia que fluctúa entre el 10% y el 15% del salario base y trienios que cobrase el agente.

Son las llamadas medallas al valor, algunas rodeadas de polémica como la que recibió en 1977 el antiguo policía de la Brigada Político Social acusado de torturas, Antonio González Pacheco, conocido como Billy el Niño, fallecido este jueves por coronavirus, o las que entregó el Gobierno de Mariano Rajoy a siete integrantes de la llamada brigada patriótica, ahora imputados en el caso Villarejo.

Por esas condecoraciones, una asociación ultra nacionalista española y radical unionista en pro de la Guardia Civil intentaba atacar a través de las redes sociales al diputado independentista vasco de EH Bildu, Jon Iñarritu. Lo hacían usando una noticia del diario de la caverna La Razón donde explicaba las preguntas del diputado euskaldun sobre las condecoraciones a los agentes de la Guardia Civil a través de las medallas pensionadas a los agentes. Un premio pagado con el dinero de todos los contribuyentes.

La Asociación PRO Guardia Civil atacaba al Diputado en el Congreso Jon Iñarritu con una publicación con errores ortográficos: «Si no (se) le contestan, ya lo hacemos nosotros. Algunas medallas se concedieron a (la) Guardia Civil por detener a terroristas de ETA por asesinar a nuestros niños. Igual conoce algunos, (¿)verdad?.»

El diputado de Euskalerria, se ha vuelto con un sonoro cachete: «La problemática radica en que hay 4.600 medallas pensionadas otorgadas bajo una ley franquista. Del mismo modo, hay numerosos torturadores, terroristas de Estado y conculcadores de los Derechos Humanos condecorados, que aunque sean de su asociación o sus amigos, no las merecen».

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