España aprueba la «Tasa Google» pero no la hace efectiva por las posibles represalias de los EEUU

Espera recaudar unos mil millones, pero esperará a que se haga primero efectivo y oficial el canon por la Comisión Europea, ya que ante la administración Trump, España es gregaria.

El Consejo de Ministros aprueba la «Tasa Goglee», el impuesto a los gigantes digitales y asegura que comenzará a recaudarlo antes de que acabe 2020 con independencia del contexto internacional y con una previsión de ingresos de 968 millones de euros. Todo ello sin valorar las posibles sanciones norteamericanas, por obligar a estas megaempresas digitales a pagar impuestos donde ejercen sus negocios.

Así, todo dependerá de la Unión Europea para poder activarla, ya que España no se atreve a ser la segunda de Europa en llevarla a cabo tras Francia, (la ha cancelado tambien) y enfrentarse a la administración norteamericana que protege sus empresas sobre los impuestos (ya pagan en casi ‘paraisos’ fiscales) a las que son sometidas en un mercado cada vez más globalizado.

Se conoce como «Tasa Google» a dos impuestos diferentes. El primero es el Canon AEDE (por el acrónimo de la Asociación de Editores de Diarios Españoles),​ el cual se refiere a una de las dos partes más polémicas de la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual española introducida en 2014, junto con el refuerzo de la llamada Ley Sinde.​ Se trata del pago de un canon, implantado ya en algunos países europeos, por enlazar contenido protegido por derechos de propiedad intelectual.

El segundo impuesto en recibir el nombre de «Tasa Google», también conocida como «Tasa digital«, es un impuesto contra la elusión fiscal planteado por la Comisión Europea para gravar ciertos ingresos de las multinacionales de la economía digital, como Google y Facebook.

En España el gobierno presentó su adopción de dicho impuesto en un anteproyecto de ley en octubre de 2018 bajo el nombre de Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales, y está destinado a empresas que alcanzan una cifra de negocios superior a los 750 millones de euros a nivel mundial y por encima de tres millones de euros en España

Esa elusión fiscal llega al extremo de que, según los últimos datos disponibles, cuatro de los principales cibergigantes digitales (varios de los cuales tributan por el grueso de su negocio global en países con una fiscalidad reducida como Irlanda, Luxemburgo u Holanda) apenas pagan impuestos en España pese a la magnitud de su actividad.

La empresa Google factura en torno a mil millones de euros pero paga poco más de seis; Apple ingresa más de 400, pero tributa apenas por trece; Amazon obtiene más de 4.000 brutos y tributa simbólicamente; y, por último, la división local de Facebook declara pérdidas.

Todas ellas tienen sus matrices en EEUU, aunque se aprovechan de la dispersión tributaria de la UE. No obstante, aclaró Montero, «en en ningún caso» el impuesto se establece «en función de la nacionalidad de la empresa»

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