Aterrorizar a un animal con lo que más teme, el fuego, no debe ser un modo de diversión

La Plataforma La Tortura No Es Cultura y Animal Guardians han publicado hoy un vídeo propio realizado durante el concurso de emboladores de toros realizado en la Vall d’Uixó, Castellón en el que 5 toros son sometidos a un tremendo maltrato en manos de las peñas del lugar.

Los toros llegaron en claustrofóbicos cajones en los que viajaron desde la ganadería a altísimas temperaturas, lo que les produce una gran deshidratación y pérdida de peso. A continuación, fueron ensogados y arrastrados a un poste donde fueron inmovilizados. Seguidamente, les colocaron unos artefactos metálicos en cuyo extremo hay material inflamable que es prendido, produciéndose grandes llamas. Entonces un mozo corta la soga que le une al poste y el animal corre desconcertado por en un recinto cerrado donde los jóvenes les acosan, aumentando su estrés, tirando de la soga, lanzándoles arena, una botella de agua o dándoles patadas desde detrás de los barrotes… Incluso le tiran lo que parece ser una camiseta, que apaga una de las bolas de fuego. Pasados 15 minutos de supuesta diversión, los animales fueron inmovilizados de nuevo mediante la fuerza bruta de un grupo de jóvenes, tras lo que fueron introducidos en el cajón una vez más, donde, según ciertos indicios, fueron apuntillados hasta la muerte.

Ver vídeo aquí: https://youtu.be/UO2W5KXo2jc

Imágenes: propiedad de Animal Guardians y la Plataforma La Tortura No Es Cultura

“Hemos observado numerosas irregularidades, como el lanzamiento de arena y botellas de agua al rostro del animal, lanzamiento de ropa que se queda enganchada en los cuernos y de haber prendido podría haber abrasado al animal, patadas desde los barrotes, o lo que parece ser una muerte ilegal de los animales con puntilla, por lo que estamos preparando la denuncia pertinente ante la Unidad Territorial de Castellón”, señala Jose P. Cubells, jurista de la Plataforma La Tortura No Es Cultura.”

A los animales se les colocan un armazón con material inflamable en los cuernos, soltándoles posteriormente en un recinto cerrado donde los participantes les azuzan y esquivan.

En el vídeo se pueden apreciar todas esas irregularidades, así como que los operarios manejan una puntilla en el camión en el que acaban de introducir a los animales tras el embolado. De probarse que los animales fueron sacrificados en los cajones, se cometería una infracción muy grave, pues estos deben ser llevados al matadero y ser sacrificados ahí conforme a la legislación.

Imágenes: propiedad de Animal Guardians y la Plataforma La Tortura No Es Cultura

Según estudios científicos, el padecimiento de estos animales durante estos festejos es innegable. “Durante los festejos de toros embolados pueden observarse a menudo en los animales signos de incomprensión por lo que les está sucediendo, desorientación y manifestaciones de estrés, ansiedad, miedo y angustia, tales como respiración acelerada, embestidas constantes (es su forma de luchar contra el estímulo aversivo, con la que el animal tiene la intención de que “se retire de su vista”), sacudidas violentas del rabo, acción de escarbar en el suelo, apertura desmesurada del globo ocular mostrando la esclerótica, resistencia a moverse o comportamientos de escape, huida o evasión”, indica el informe técnico de la Asociación de Veterinarios AVATMA sobre estos festejos. “Además, una vez son encendidas las bolas o antorchas que lleva colocadas en sus cuernos, la presencia del fuego le produce al animal auténtico pavor (ya que es instintivamente identificado como otra señal de peligro), acrecentando mucho más su estrés y angustia” prosigue el informe.

Los animales, espantados por el fuego, sacuden la cabeza y embisten provocando que numerosas chispas y restos de la antorcha caigan sobre su rostro y cuerpo.

Imágenes: propiedad de Animal Guardians y la Plataforma La Tortura No Es Cultura

Por otro lado, y una vez más, en España se ignora la dirección del Comité de los Derechos del Niño de la ONU que el año pasado instó a España a proteger a los niños y niñas de los efectos dañinos que la tauromaquia causa en los más pequeños. En el vídeo la presencia de menores es numerosa e incluso en el vídeo se puede escuchar a un menor que pregunta “¿Lo matan?” «¿Por qué lo matan?», minutos antes de que animal fuera apuntillado ilegalmente en el cajón.

“De manera natural, los niños y niñas no entienden que se les infrinja sufrimiento a los animales como forma de diversión, mucho menos que se les mate por la misma razón. Estos espectáculos deforman la visión que los niños tienen de los animales, inhibiendo la empatía innata que sienten hacia ellos y les enseña que la violencia tiene excepciones, por ejemplo, si es fuente de diversión, lo que puede ser muy peligroso para su educación”, afirma Marta Esteban, directora internacional de Animal Guardians que también es miembro de la junta directiva del Consejo Independiente de Protección de la Infancia. Además, denuncia que estos festejos se realicen con el apoyo promocional y económico del Ayuntamiento, la Diputación de Castellón, y la Generalitat, cuyos logos aparecen en el cartel del festejo. “Aterrorizar a un animal con lo que más teme, el fuego, no debe ser un modo de diversión. Estos fondos deberían utilizarse para ayudas sociales, expresiones culturales libres de crueldad o para formar a los más jóvenes en el respeto hacia las demás especies, el planeta y formas de prevenir el calentamiento global, no para fomentar el maltrato animal”.

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