domingo, 02 de octubre del 2022

Los valores de Europa están en grave peligro al elegir al misántropo Josep Borrell como jefe de su diplomacia internacional

|

Más noticias

Josep Herrera
Josep Herrera
Periodista Journalist Press                                                                                                                                                                             diariolasrepublicas@gmail.com
- Publicidad -

La que le va a caer a Europa puede ser descomunal. La noticia es increible pero cierta. Según decía el Gobierno español antes de que se materializase la misma, el ministro de Exteriores Josep Borrell, «tiene todas las cualificaciones» y «todos los pedigríes europeístas» para asumir «la envergadura» del cargo de jefe de la diplomacia europea, y así ha sido, Europa ha picado el anzuelo.

Dentro del reparto de altos cargos en la UE que discuten los líderes europeos, el ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación en funciones, Josep Borrell, será el próximo alto representante de la UE para la Política Exterior y, por lo tanto, también vicepresidente de la Comisión Europea que presidirá la conservadora alemana Ursula von der Leyen, en virtud del acuerdo alcanzado por los jefes de Estado y Gobierno de los Veintiocho.

- Publicidad -

La misantropía (del griego μίσω miso ‘yo odio‘ y άνθρωπος anthropos ‘hombre, ser humano’) es una actitud social y psicológica caracterizada por la aversión a otros seres humanos. A semejantes a los que no soporta. Este político es un contrastado catalanofóbico. Todo lo que huela a catalán le ofende, todo lo que huela a Procés de Independencia, le aterra.

Cómo es posible que Europa pueda permitirse a un jefe de la diplomacia como este político que literalmente odia a la mitad de la población de una de las regiones más prosperas y visitadas del continente, como es Catalunya. Un político que vive de la provocación y de querer ser más extremista que la propia extrema derecha.

Borrell muy enfadado con el presentador alemán del DW Conflict Zone, al no gustarle las preguntas que este le hacía sobre Catalunya.
- Publicidad -

Catalanofóbia enfermiza

Europa no puede permitirse a políticos de esta traza. Borrell fué uno de los protagonistas de la masiva manifestación en Barcelona convocada por Sociedad Civil Catalana tras el referéndum del 1 de octubre de 2017, y que perseguía mostrar al mundo que no son mayoría los catalanes que ansían la independencia. Sin embargo, no quiso ir de número 3 en la lista del PSC por Barcelona en las últimas autonómicas, porque se veía fuera de la política en activo.

- Advertisement -

Durante su mandato en Exteriores, Borrell no ha cejado en ese empeño y ha dado instrucciones y argumentos, casi siempre con juegos sucio, a los embajadores y cónsules españoles para que combatan los intentos de internacionalización del ‘procés’.

Entre sus primeras decisiones como ministro estuvo el dar respaldo público al exministro ‘popular’ Pedro Morenés, entonces embajador en Estados Unidos, por rebatir al ‘president’ Quim Torra, en un acto en Washington.

Entre las últimas, esta misma semana, cuando ha pedido al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que paralice la democrática actividad de las ‘embajadas’ catalanas en Londres, Berlín y Ginebra, por considerar que están dañando la política exterior española y trabajando al servicio de un proyecto secesionista inconstitucional.

Este político destila desprecio por donde va. Suya es la frase sobre «desinfectar» Cataluña, una metáfora sobre las «heridas» de la sociedad catalana. Un autentico ‘lobo’ con piel de ‘cordero’ que solo puede traer más y más problemas a una Europa justa ya de democracia.

Josep Borrell, un político poco trasparente en sus negocios privados.

Oscuro y Corrupto personaje

En 2004 lideró la lista del PSOE a las elecciones europeas y se convirtió en presidente de la Cámara durante media legislatura, conforme a la práctica de repartir la presidencia del Parlamento Europeo entre dos grupos políticos.

Así, en 2007, se apartó de la primera fila política durante casi una década. En esos años, presidió el Instituto Universitario Europeo de Florencia y formó parte del Consejo de Administración de Abengoa desde 2009. En 2010 se convirtió en el presidente de su consejo asesor internacional.

Precisamente su condición de miembro del Consejo de Administración de Abengoa le llevó a declarar como testigo ante la Audiencia Nacional que investigó las indemnizaciones millonarias adjudicadas poco antes de que la compañía presentara el preconcurso de acreedores.

Ya como ministro, su presencia en Abengoa volvió a perseguirle ya que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) le impuso una sanción de 30.000 por considerar que había vendido acciones de la empresa usando información privilegiada cuando era consejero, al haber falseado las cuentas. Este es el autentico Josep Borrell que ha ‘comprado’ Europa.

Borrell negó la acusación pero decidió no recurrir la sanción y pagarla, porque habría tenido que presentar recurso ante el Ministerio de Economía en un momento en que él era miembro del Gobierno. Corrupción y prevaricacion española en toda regla y a la orden del día.

Nada se sabe a ciencia cierta sobre como acabo negociando este político socialista con la CNMV cuando según él, cayó en las redes de unos falsos brokers, y le estafaron 150.000€ de sus ahorros. Extraño como poco con su experiencia.

En cualquier caso como suelen decir muchos demócratas catalanes, que quieren y tienen el derecho a poder elegir su futuro dentro de una república, todo lo que ensucia este político acaba volviendose a favor de Catalunya. Aquí un ejemplo con un artículo de opinión de Pilar Rahola sobre Borrell en Europa.

O corroborar con el ejemplo de este otro vídeo el poder ver y apreciar las dotes de diplomacia, persuasión y temple de Josep Borrell, para ser el elegido, y asumir «la envergadura del cargo de jefe de la diplomacia europea», según ‘ha vendido España la moto’ a Europa:

- Publicidad -

Lo más leído

Suscríbete a nuestra Newsletter

Recibe las últimas publicaciones diariamente en tu correo para estar al día de los acontecimientos más recientes tanto dentro como fuera de nuestro país.