Emotiva y multitudinaria despedida a Salvador Távora

Varios miles de personas habían llenado el Salón de plenos de la plana baja, dónde había esperado cubierto por la bandera de Andalucía

El “Toque de silencio”, interpretado por la Banda de cornetas y tambores de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, de la Hermandad de la Esperanza de Triana, marcó para el público asistentes el momento de contemplar en silencio la llegada del féretro a la Plaza de San Francisco, junto a la entrada del Apeadero del Ayuntamiento de Sevilla. La Capilla ardiente había estado instalada desde la madrugada, hasta las doce del mediodía en que el toque seguido de un impresionante silencio respetuoso, lo recibió para darle su último adiós.

Varios miles de personas habían llenado el Salón de plenos de la plana baja, dónde había esperado cubierto por la bandera de Andalucía y el pendón de la ciudad y las salas adyacentes, ocupadas por personalidades, amigos, compañeros, artistas de todas las ramas, en especial de la escena, y varios miles de personas, que fuera, en la calle, ocupaban casi la mitad de la plaza. Salvador Távora era conocido y querido, que es más importante.

Fresador en HYTASA, torero, cantante, actor y directo teatral, compositor, creativo, famoso en todo el mundo, por dónde llevó el mensaje de una Andalucía firme y desatendida, Salvador siguió viviendo toda su vida en su barrio, un vecino al que todos conocían por su nombre, educado, amable, atento, visto a su altura por todos sus vecinos y por quienes sólo tuvieron ocasión de saludarlo esporádicamente.

Salvador Távora dio a conocer Andalucía al mundo a través del arte; de un ramillete de realizaciones teatrales, que dan nombre a las calles de “Navisa”, una zona industrial del barrio. “Los Palos”, “Herramientas”, “Nana de Espinas”, “Andalucía Amarga”, todo con una esperanza: “Andalucía va a ser / Andalucía será / tierra que dé pa comer / a quien trabaje su pan”. Porque “a pasito seguro / vamos andando / que la sangre y tierra / se van juntando”, rezan algunas de sus canciones, compuestas por él para cada espectáculo. Era un maestro en la composición y en la armonización de otros estilos adaptados también a la dinámica de sus realizaciones.

Y Quejío.  La primera; el primer montaje. Realizada en colaboración con Alfonso Jiménez, otro grande del arte andaluz y Paco Lira, de cuyo bar-espectáculo “La Cuadra”, situado en la calle Amor de Dios, tomó nombre el grupo. Quejío fue una denuncia. Una protesta. Un canto y de ahí tomó el hilo, que le llevó a la formación del grupo teatral “La Cuadra de Sevilla” rompedor, original, figurativo, siempre con un mensaje claro: reivindicación de lo andaluz. Su obra se engrandece en una situación como la actual, gobernados por quienes niegan Andalucía, aunque la Consejera de Cultura manifestara esta mañana: “Son días de luto para Andalucía. Uno de los grandes genios de la cultura andaluza, que siempre actuó de forma humilde, jamás perdió sus raíces andaluzas, con su visión renacentista. Por eso hoy, Andalucía despide a un amigo”. El alcalde, Juan Espadas, a su vez, aseguró que Távora “revolucionó, dio forma y cuerpo al arte. Fue un referente, creador único, que transmitía bondad, que empezó de la nada y llegó a obtener reconocimiento mundial. Y siempre, un activista, un movilizador, de quien los andaluces debemos sentirnos orgullosos que va a seguir presente y por ello le vamos a levantar un monumento, en su barrio, el Cerro”.

José Chamizo, es Defensor del Pueblo, incidió en lo mismo, al comenzar el turno de palabra ya en la calle: “hay que agradecerle lo mucho que ha hecho por Andalucía”. Y “va a seguir entre nosotros, mientras haya alguien que siga representando sus obras”. Remató José Manuel Roca, presidente de la Asociación teatral “Escenarios de Sevilla”.

Cristina Hoyos, Antonio Canales, Ricardo Miño, Pepa Montes, Alejandro Rojas-Marcos, Antonio Maíllo, Pedro Álvarez-Ossorio, de la sala La Fundición, José María Roca, de La Imperdible,Ricardo Iniesta, de TNT-Atalaya, Maite Lozano,Jorge Cuadrelli y muchos  más, todo el mundo del arte se dio cita en el Ayuntamiento y en la plaza de San Francisco, hasta que la banda de cornetas y tambores de las Tres Caídas, la que interpreta el himno de Riego en su original montaje de “Carmen”, despidió el Acto, esta vez con música sinfónica.

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